Muchas veces hemos visto hablar de UX (User Experience) y UI (User Interface) como sinónimos de usabilidad y, aunque no son expresiones equivalentes, están interrelacionadas y se encuentran bajo el paraguas de la perspectiva del diseño centrado en el usuario.

Una aproximación

Acuñado por Donald Norman en 1998, el diseño centrado en el usuario (DCU) basa su método en las necesidades, expectativas, comportamiento y habilidades del individuo. El principio básico de este modelo es su naturaleza iterativa, lo que implica un proceso constante de adecuación y experimentación para la mejora del diseño durante el ciclo de vida del producto y así satisfacer las necesidades de los usuarios, objetivo final del DCU.

Apostar por esta perspectiva no sólo permite optimizar la usabilidad de cualquier producto, sinó que además favorece la reducción de costes derivados de desarrollo y mantenimiento.

Un proceso iterativo

El DCU involucra al usuario desde los primeros estadios de desarrollo y se implementa a lo largo de varias etapas, todas ellas iterativas:

  • Investigación y análisis: se definen los objetivos de negocio, las necesidades de los usuarios y el user journey a través de workshops, focus groups, entrevistas, encuestas, etc.
  • Diseño y definición: se establecen la arquitectura de la información, workflows y wireframes a baja y alta fidelidad.
  • Evaluación: se prueba con usuarios y se evalúa el resultado en base a tres métricas: éxito, tiempo y satisfacción.
User Centered Design
Elaboración propia